Política, populismo, refugiados

Estándar

Temas:

liberalismo, populismo, refugiados, lucha de clases, conflicto, estado nación, corrupción, derechos humanos, ecología, pacto social, contractualismo, Europa, Agnes Heller, Modernidad, inmigrantes, nihilismo, big data, ciudadanía, justicia, Byun Chul-Han, globalización, muerte de Dios, hikikomoris, buena gente, ética, Fukuyama, Italo Calvino

Hikikomoris, big data y el #26j

Estándar

1373593606797-hanLa esfera pública es el espacio propio de la acción comunicativa y de la política para Jürgen Habermas. Claro que todo depende de lo que se entienda por ambas expresiones: esfera pública y actuar comunicativo. Y es aquí donde Byung-Chul Hang, en la misma línea crítica de la Escuela de Frankfurt, entra en juego con su pequeño ensayo Digitale Rationalität und das Ende des kommunikativen Handelns de 2013.

Balanceando la idea habermasiana a la luz del Occidente primisecular, de la sociedad del cansancio a la psico-política, el autor alemán de origen coreano vuelve sobre la cuestión de lo digital, reinterpretando el fenómeno de los hikikomori y posicionándose en el lugar de los integrados según Umberto Eco.

Nos preguntamos, ¿es posible una política congruente con la “sociedad-red” que escape al diagnóstico negativo de Habermas y Eli Pariser (The Filter Bubble) sobre la pérdida del espacio público? El problema es que, según Habermas, solo el espacio público puede dar lugar a lo político.

10596103Diagnóstico: según la tesis de Pariser, Internet no es lo que imaginábamos en cuanto espacio público ideal para la interacción comunicativa sino que más bien ha devenido en un conglomerado de espacios privados narcisistas (sélficos), tendentes a la automanifestacion aislada, fragmentando (insularizando) tanto al individuo como la sociedad.

Esta fragmentación se apoyaría en la propia dinámica centrífuga de la red tendente a aislar a los individuos que, en cuanto usuarios de Internet, configuran el ideal de la “sociedad de las opiniones” y de los opinantes donde cualquiera puede expresar su punto de vista, impidiéndose así la formación de un “nosotros” necesario para que haya espacio público mediante la acción comunicativa.

Se produce así una despolitización y desideologización de la sociedad, un vaciamiento de los conceptos tradicionales de masa y poder que hace peligrar la democracia entendida en sentido tradicional. Pues en la red no es posible el discurso y los medios digitales no hacen sino empobrecerlo sistemáticamente. A lo más se llegan a configurar “multitudes“, inconexas internamente, incapaces de articularse como “asambleas”, las cuales precisarían de unas fuerzas “centrípetas” ausentes.

Aquí empieza lo nuevo, pues ya no hay posibilidad de conformar una “masa política” en el sentido clásico sino que se articula una “nube digital” atravesada por multitud de egos aislados, a pesar de lo cual sigue siendo posible delimitar patrones aunque inconscientes.

rousseau_jean_jacquesLa idea: asumida la anterior descripción como correcta, sería posible seguir pensando la política desprovista tanto de espacio público como de interacción comunicativa? Sí, y curiosamente como democracia directa que hunde sus raíces en las ideas de Rousseau. Una democracia de la fragmentación (¿líquida?), monádica, que no precisaría de partidos políticos.

Es de esta manera que Byun-Chul Hang explica la desafección contemporánea que la ciudadanía en general siente por la política y los políticos, cuyas decisiones le son ajenas y extrañas. Nadie puede identificarse hoy en día con un programa político al completo, ni es posible un partido que alcance a dar cuenta de la “sociedad de las opiniones”. Cada opinante, y lo somos todos, es ya un partido.

Y esta es una tesis que cuestiona de raíz las tesis últimas de un populismo a lo Laclau. El efecto centrífugo lo podemos constatar en lo extraño de lo acaecido el pasado #26j. A lo que apunta es a una democracia sin partidos, a una superación de la política “representativa”. A una transición desde el idealismo del discurso al materialismo digital del “big data” que aparece ya en el fenómeno “hikikomori” y que Rousseau expresó  en sus ideas y en su vida.

Pues la “voluntad general” apunta en el fondo a la idea de una democracia silente, sin comunicación y, por tanto, sin necesidad de espacio público donde interactuar comunicativamente, pues su espacio trasciende lo público en su articulación matemático-algorítmica:

Si, quand le peuple suffisamment informé dèlibère, les citoyens n’avaient aucune communication entre eux […]”

Contrat Social, Libro II, Capítulo III

4cce8f8a09b6147138235d890f50c5cc6c9f5b78fc589c291a6721451373bd75_1Se trata de mantener las diferencias de manera que cada uno se exprese según sus convicciones y al margen de cualquier discurso con los demás, lo que incluso habría que evitar, y que es justamente lo que obvia Carl Schmitt en su interpretación de Rousseau al asumir que es la voluntad general la que hace innecesaria la comunicación.

Este tipo de proceso sería la base de una “racionalidad no discursiva” acorde con el fenómeno de la fragmentación en la red, una “racionalidad digital” propia del “big data” que daría lugar a una hermenéutica digital con la que se inferirían modelos de comportamiento (data-mining)  y se ligarían los deseos con los procesos de toma de decisión. Biopsicopolítica digital que atraparía el inconsciente social llevando a término el ideal de la “sociedad transparente“.

shutterstock_115491706Tal democracia directa según las ideas de Rousseau lo sería en el espacio (fragmentación social) y en el tiempo: democracia en tiempo real, que Pierre Lévy (L’Intelligencecolléctive. Pour une anthropologie du cyberespace, La Découverte, Paris 1994considera superadora de la política representativa al basarse en un tiempo no del debate sino de la decisión y valoración continua.

La transformación: de la democracia sintético-discursiva (centrípeta, creadora de asambleas y de un “nosotros”) a la democracia sindético-acumulativa donde el objeto es el “big data” que contiene todas las formas de reacción y de expresión. Es una democracia de la presencia, no de la re-presentación sino de la co-presentación. Y en lugar de políticos, expertos administradores al margen de ideologías de izquierda-derecha, en lugar de discursos y debates, clicks de ratón.

Pedagogía de la curación de contenidos: del buen curar al storify. Consejos.

Estándar

Buckminster Fuller introdujo la idea del “Knowledge Doubling Curve” significando que hasta 1900 el conocimiento humano parecía aumentar el doble cada centuria. Su cálculo se ha quedado sin embargo corto tras la explosión de Internet después de la Segunda Guerra Mundial, cuando se estimó que el tiempo requerido para doblar lo que sabemos había bajado a 25 años. Hoy en día se considera que ese tiempo es distinto para cada campo del saber: en nanotecnología se estima que se dobla cada 2 años y en medicina cada 18 meses. Y ha sido IBM la que ha establecido que con el Internet de las cosas (IoT) se doblará en general cada 12 horas. El intelectual que ha tematizado estas predicciones de forma más extrema es Ray Kurzweil, quien habla de la llamada singularidad (2005, The Singularity is Near: When Humans Transcend Biology, New York, Penguin), el momento en que el conocimiento y la tecnología progresarán tan rápido que la propia naturaleza humana y nuestro modo de vivir se verán afectados radical e irreversiblemente.

Esta cantidad ingente de información nos está obligando a cambiar la manera de moverse por Internet. Dice Jenkins en Confronting the Challenges of Participatory Culture: Media Education for the 21st Century (2009, A Report for the MacArthur Foundation. Boston: MIT Press):

Participatory culture is emerging as the culture absorbs and responds to the explosion of new media technologies that make it possible for average consumers to archive, annotate, appropriate, and recirculate media content in powerful new ways. A focus on expanding access to new technologies carries us only so far if we do not also foster the skills and cultural knowledge necessary to deploy those tools toward our own ends

En Convergence Culture: Where Old and New Media Collide (2006, New York: NYU Press), Jenkins estableció a su vez una lista de competencias clave relativas a esa cultura de la participación y orientadas a la recirculación de la informacion: play, performance, simulation, appropriation, multitasking, distributed cognition, collective intelligence, judgment, transmedia navigation, networking, and negotiation, que convergen en la habilidad que se llama de curación:

  • Juego: Capacidad para experimentar  con el entorno como manera de resolver problemas
  • Rendimiento: Capacidad de adoptar alternativas para mejorar
  • Simulación: Capacidad de construir modelos dinámicos de procesos del mundo real
  • Apropiación:  Capacidad de mostrar y reelaborar significativamente el contenido medial
  • Multitarea:  Capacidad para barrer el entorno mediático y saber apreciar los detalles significativos
  • Cognición distribuida: Capacidad para interactuar significativamente con herramientas que expandan nuestras capacidades mentales
  • Inteligencia Colectiva: Capacidad para compartir y reelaborar conjuntamente el conocimiento
  • Juicio: Capacidad para evaluar la credibilidad y validez de diferentes fuentes de información
  • Navegación Transmedia: Capacidad para seguir el flujo de las historias y de la información a través de múltiples plataformas y modalidades
  • Networking: Capacidad para buscar, sintetizar y diseminar la información
  • Negociación: Capacidad para moverse por distintas comunidades, discerniendo y respetando sus múltiples perspectivas con el objetivo de asumir y aprender a seguir normas alternativas

, del Blog Formation 3.0hace un análisis muy crítico pero interesante sobre la manera en que estas competencias están siendo falseadas y traicionadas en un uso de la curación que empieza a ser vacío. Recordemos lo que debería ser obvio: la curación es tan vieja como los museos a pesar de su revival por el uso creciente de Internet. Es un palabra latina que significa “hacerse cargo de“. Es el arte del curator: habitualmente relacionado con los expertos en artes y organizadores de exposiciones en museos, el curador es, en general, la persona que:

  1. fija el tema de una exposición
  2. selecciona las obras que merecen ser expuestas
  3. las contextualiza relacionándolas entre sí y con el autor, época, etc…
  4. las comparte con el público sacándolas a escena

La curación digital es lo mismo !

Demasiados artículos sobre la curación que no hablan más que de herramientas, plataformas, del aspecto puramente técnico. Pero lo esencial de la curación se encuentra en otro sitio: en la estrategia, cuya articulación ha de ser:

  1. fija el tema que te interesa
  2. selecciona las informaciones que valen la pena de ser vistas o leídas
  3. contextualiza añadiendo tu punto de vista y adjuntando enlaces a otros recursos
  4. compártelas públicamente dándoles forma 

Por tanto la curación no equivale a compartir trucos como si fueran curiosidades para atraer visitantes. Si hacemos eso mantenemos el demasiado ruido que ya hay en internet y que ahoga (brouhaha) lo realmente interesante. Cinco consejos para curar:

curacion11- selecciona una o dos palabras clave por tópico y dedícales el 99% de la curación. El 1% restante déjalo al azar y la sorpresa humana, pero no más.

2- evita absolutamente clicar automáticamente sobre todo aquello que deviene: se trata de orientar la información pertinente y bien escrita, organizada y presentada más allá de lo superficial y rápido: buscamos calidad.

3- asimila la información antes de compartirla. Si tú no lo haces, por qué crees que lo harán los demás?

4- contextualiza, comenta, añade valor. No compartas información en bruto: comenta su idea principal, su importancia, su valor, añade otros recursos. Lo que importa no es lo que compartes sin más sino cómo lo haces: ahí reside el valor de la curación. De otro modo harías mejor en ser un agregador RSS.

5- tómate tu tiempo, la curación es difícil. Al final, es lo que cuenta como perla informativa en el flujo superficial en que se convierte internet.

Quizás haría falta un código ético/deontológico como el que se aplica al ejercicio propiamente dicho de la curación en el arte (A Code of Ethics for Curators, 1983, The Curators Committee of the American Association of Museums), o un manifiesto igualmente deontológico sobre el oficio del curador de contenidos en Internet.

Pensando en la educación la situación nos lleva a asumir que son necesarias nuevas pedagogías orientadas a la curación de contenidos, que Paul Mihailidis y James N Cohen analizan en Exploring Curation as a Core Competency in Digital and Media Literacy Education (Journal of Interactive Media in Education 2013(1):2) resaltando tres contextos a tener en cuenta:

1- La curación como una nueva manera de organizar los media 

2- como valor añadido

Twitter fue el primer medio social en orientarse a esta finalidad, a lo que se añadió la implementación de las listas como medio de “curar” seguidores.

3- Como alfabetización digital 

Pues en el fondo la curación tiene que ver con resolver problemas, buscar, seleccionar, procesar y presentar personalizadamente la información, con el añadido de la responsabilidad intrínseca a todo ello en relación a la parcialidad y la objetividad, y al respeto de los valores diferentes.

Si la curación se va a convertir en la competencia digital nuclear debemos entonces implementarla de la mejor manera posible en el aula. Una manera de ello es mediante StorifyLanzada en 2011, es una plataforma online que ayuda a los usuarios a crear historias curando la información de los medios sociales. Sus puntos clave son:

#1 – Donde el top down y el bottom up se encuentran

Se trata de contar la historia de algo en particular de la forma más acurada que se pueda ensamblando tantas fuentes como sea posible, puntos de vista y perspectivas. Los estudiantes deben esforzarse en definir y construir bien las historias además de comprometerse con su propia opinión. El estudiante participa activamente y se implica.

#2 – Integrando medios, mensajes y plataformas

Videos, imágenes, fuentes escritas, hay que incentivar el buen uso de todo ello dando criterios de calidad y articulación. Competencias digitales en todos los aspectos.

credibi#3 – Fuentes, voces y credibilidad 

Crear una historia contribuye a la reflexión crítica sobre la credibilidad de las fuentes al obligar a los estudiantes a justificar sus (s)elecciones, lo que contribuye al aprendizaje significativo de manera que sepan discriminar lo que es subjetivo de lo que no.

#4 – Parcialidad, sesgo y perspectiva 

Los estudiantes aprender a contextualizar las opiniones sesgadas y a utilizarlas como un elemento más a la hora de comprender el problema y la manera en que los agentes de esa cuestión interactúan entre sí. Es decir, se trata de captar los puntos principales del debate y de qué manera cada grupo oponente lo sesga desde sus propios valores.

#5 – Valorando la diversidad 

Diversidad de opiniones, fuentes y de medios, que contribuye al empoderamiento del alumno a la hora de manejar la información.

#6 – Empoderando valores y voces cívicas

La curación contribuye a ello por medio de la responsabilidad a la hora de compartir fuentes y enlaces de cara a la calidad de la información online, al tiempo que se refuerza el sentimiento de implicación en lo que se está contando.

Gracias a @jhergony tenemos esta presentación sobre el content curator aunque de un modo general.

Historia visual del conocimiento humano a través de mapas y esquemas (30 imágenes)

Estándar

De la charla TED Manuel Lima: A visual history of human knowledge

¿Bailamos? De las neuronas al metacórtex digital

Estándar

Surowiecki (2004) identifica 4 criterios que separan los grupos inteligentes de los limitados:

  • mantienen una amplia diversidad de opiniones / diversity
  • sobre la base de los conocimientos de los integrantes / decentralization
  • son capaces de expresar estos conocimientos sin dejarse influir por los demás / independence
  • existe un mecanismo adecuado para integrarlos a todos y determinar la conducta / information aggregation

Aunque Surowiecki está pensando en grupos humanos, es un análisis que (Intelligence Is Collective, EMILE SERVAN-SCHREIBER, Lumenogic LLC) puede aplicarse a grupos de cualquier tipo que integren dispositivos o algoritmos inteligentes, por lo que podría ser una idea general de lo que significa la inteligencia en cualquier caso. Se cree así que la manera en que interactúa de modo inteligente un grupo de personas o seres vivos en general no difiere mucho de cómo lo hacen las propias neuronas en el cerebro. Por lo que necesariamente parece que la inteligencia es “colectiva”.

Surowiecki analiza cómo “cien es mejor que uno” presentando diversos experimentos que lo confirman. Es el caso de los llamados «puntos de Schelling» al comprobarse que en muchas situaciones hay señales visibles o «puntos focales» donde convergen las expectativas de la gente, y que son la base de esa “inteligencia colectiva” en contextos de incertidumbre. Reformulando la pregunta que se hace Surowiecki podríamos plantear si es posible “que unas gentes dotadas de una visión fragmentaria y de una limitada capacidad de cálculo” consigan los mejores resultados posibles. Y es un experimento que en el campo de la economía realizó en enero de 1956 el economista Vernon L. Smith con resultados no refutados hasta la fecha. Lo importante es que el grupo se comportó de la manera más inteligente sin necesidad de que nadie les hubiese explicado cómo hacerlo. Las personas pueden así coordinarse en vistas de un objetivo complejo y mutuamente beneficioso aunque sean agentes simples y aunque in extremis ni siquiera sepan qué quieren ni cómo conseguirlo: “en tanto que individuos, no saben adónde van”. Y es lo que pasó, más o menos, con la creación de la primera sociedad científica de la historia, la Royal Society en 1665 y la difusión de las Philosophical Transactions. La idea fue que el secretismo perjudicaba el progreso científico por lo que sería beneficioso renunciar a la exclusividad de las ideas siempre que hubiere un reconocimiento a posteriori. La llegada de la “ciencia abierta” catalizó entonces el alejamiento de la Edad Media y la explosión de las luces ilustradas.

Esto nos lleva a la cuestión de la evolución del ser humano en términos de “inteligencia colectiva” sobre la idea primera de que las neuronas actúan entre sí como los individuos en un grupo “inteligente”. Si el neo-córtex es esa pieza evolutiva que asume el privilegio de las funciones superiores del intelecto humano, de qué manera podríamos entender el órgano de una inteligencia colectiva compuesta de múltiples neocórtex’s? Se habla de “meta-córtex“:

The human brain is like an archaeological record. Different layers and functional areas have evolved outwards over time. And now a new layer is evolving. I propose we call this new layer of the brain “the metacortex.” (Note: Metacortex also happens to be the company that Neo worked for in the movie, The Matrix)

En referencia a las redes sociales se ha acuñado igualmente el término “social brain“, aunque Nova Spivack considera de más amplio alcance el anterior. Empieza a ser común así la idea de que las redes sociales generan “inteligencia colectiva”, aunque empiezan a sobresalir obstáculos que la matizan, como es el caso de ANNA ZAWILSKA, MARINA JIROTKA y MARK HARTSWOOD, de la Universidad of Oxford en su contribución al Collective Intelligence 2015 con el paper Surfacing Collective Intelligence with Implications for Interface Design in Massive Open Online Courses, donde defienden el llamado “cognitive surplus”, es decir, aquellos aspectos del razonamiento humano que pueden quedar inoperantes cuando la gente usa plataformas online, o practica juegos repetitivos online, o contempla de forma estática una pantalla de video [Shirky Cognitive Surplus: Creativity and Generosity in a Connected Age, 2010] (y que afectaría a los MOOC).

  • Surowiecki, James, The Wisdom of Crowds. Why the Many Are Smarter than the Few and How Collective Wisdom Shapes Business,Economies, Societies, and Nations, 2004 (2005 by Urano)
  • Shirky, Clay, Cognitive Surplus: Creativity and Generosity in a Connected Age, 2010,The Penguin Press

El nuevo nihilismo del Big Data según Byung-Chul Han

Estándar

Según Byung-Chul Han vivimos en una nueva configuración social que ya no se ajusta a los análisis de Foucault en términos de biopolítica y de la imagen del panóptico. A través de sus libros [destaquemos: La sociedad del cansancio (2010), La Agonía del Eros (2012), La Sociedad de la Transparencia (2012), En el enjambre (2013) y Psicopolítica (2014)], este autor mediático ha intentado lanzar una nueva interpretación de la sociedad actual que supere las limitaciones de autores ajenos al fenómeno hipermediático como Foucault, Agamben y el propio Heidegger, y con apoyo en otros como Baudrillard, Barthes, Hegel, etc..

Hoy  «Vivimos el final del espacio perspectivista y del panóptico» (Baudrillard, Agonía de lo real) a partir de la emergencia de un encadenamiento digital que transforma esa metáfora del ojo que todo lo ve por un nuevo concepto no perspectivista de Bannoptikum: dispositivo que identifica a las personas alejadas u hostiles al sistema como no deseadas y las excluye como si fueran basura. Pues es una sociedad del rendimiento formada por sujetos que son emprendedores de sí mismos. El rendimiento se nutre del dopaje cerebral y así el ser humano en su conjunto se convierte en una «máquina» cuyo objetivo consiste en el funcionamiento sin alteraciones y en la maximización de la utilidad. Pero eso produce “cansancio” fruto de una sobreabundancia de información (hiperconectividad) que lleva a un “infarto del alma”.

Este es el infarto del ser, que se materializa en la imagen de un nuevo Prometeo como (no) sujeto del rendimiento y tripulante del barco del Holandés errante, un (no) sujeto no muerto síntoma de la actual sociedad del cansancio: «sin fin, sin parada, sin descanso, vuela como una flecha», sujeto agotado y depresivo cuya libertad se muestra como condena a tener que explotarse eternamente a sí mismo. Condenado a viajar eternamente al infierno de lo igual el (no) sujeto, que no habita ningún lugar, añora un apocalipsis que lo redima de este infierno, en una reinterpretación del eterno retorno nietzscheano. No habita ningún lugar porque no se de-mora mirando cara a cara lo negativo de la alteridad. Y este es el último hombre que tan solo trabaja, el hombre depresivo que en cuanto animal laborans se explota a sí mismo sin coacción externa. No es el nómada (de la red) o labrador, que se dedica a la cría de ganado. Es el cazador de la información (Bauman, Educación líquida), impaciente y ajeno a la timidez, al acecho en lugar de «en espera», sin dejar que las cosas maduren: se trata de apresar con cada clic, y de ahí que el presente total es su temporalidad. Este es el funamento de la sociedad de la transparencia (no) habitada por (no) sujetos (no) muertos que en cuanto cazadores y recolectores de información buscan redimirse del eterno retorno de lo igual.

Pues el sistema de la transparencia suprime toda negatividad a fin de acelerarse. La aceleración de la modernidad resalta precisamente la pérdida del morar, el no pararse en nada, zapear continuamente, y así se suprime la negatividad. Se pierde el trocar en ser lo negativo, con lo que al no habitarlo se lo despoja, se le convierte en nada. El nuevo nihilismo, el del Big Data. La verdad es el dato, no el hecho, sino el dato. Y por eso se abandona la teoría que se enraiza con contemplación. Precisamente la hiperinformación y la hipercomunicación dan testimonio de la falta de ser que se trueca en falta de verdad, pues más información no elimina la fundamental imprecisión del todo sino que la agrava. Es así que el crecimiento de la información lleva a la muerte de la teoría, tras la muerte de Dios y del hombre. Un nuevo nihilismo hipermediático que convierte a los sujetos en deseantes con una imaginación determinada sobre todo por el mercado de los bienes de consumo y la cultura de masas, sujeto que acaba por aceptar el paso del “Eros” a la obscenidad de lo pornográfico. Hemos perdido la capacidad de experimentar al otro de cara a su alteridad al destruir la distancia frente a él, para establecer una cercanía positiva que lleva hacerlo desaparecer. Cabe ahí hablar de una subjetividad reticular?

Y de ahí la psicopolítica digital, que de la vigilancia pasiva muta hacia un control activo que afecta a la misma voluntad libre. Con el Big Data se pueden hacer pronósticos sobre el comportamiento humano, haciendo así el futuro predecible y controlable, lo que anuncia el fin de la persona y de la voluntad libre. Habrá que usar la red TOR y móviles con encriptación?

MOOCS, Big Data y educación

Estándar

The data is the question!” Jeff Jonas said. “I mean that seriously![1]

El crecimiento del fenómeno llamado “Big Data” está arrojando nuevas dudas en todos los ámbitos de la sociedad, con especial relevancia en la economía, la salud y la educación. A día de hoy viene a ser un concepto tan amplio como vacío entendido dWord Cloud esde tres grandes espacios[2]:

  • Relativo al tamaño de los datos (Product-oriented/quantitative)
  • Relativo a los procesos de recolección, curación y uso de los datos (Process-oriented)
  • Relativo a las capacidades cognitivas de los seres humanos para asimilar los datos (Cognition-oriented)

En todos estos casos el Big Data plantea una serie de dilemas[3] que poddilemasemos articular relación a la epistemología (lo que conocemos sobre el mundo y sobre nosotros), cómo obtenemos ese conocimiento (metodología) y cómo lo presentamos (estética), qué técnicas y tecnologías se desarrollan para estos fines (tecnología), cómo esto impacta en la privacidad (ética) y en la propiedad intelectual (leyes), y por último qué implica todo esto en términos a la equidad social y el control político (economía política).

Y todo ello a partir del axioma del nuevo fenómeno de que “La superficie es la nueva profundidad” en el sentido de que lo que en el pasado era accesible solamente a unos pocos ahaparienciaora está a disposición de muchos. Uno de los principales problemas[4] asociados con el Big Data es que conduce a salvar la apariencia pero no necesariamente el fenómeno, dilema especialmente agudo en los campos de la inteligencia artificial y de la ciencia cognitiva, y es de especial relevancia en relación a la predicción: por eso sucede que muchas veces se pretende salvar el fenómeno salvando la apariencia. Todo ello aboca al colapso de la distinción entrambos: el fenómeno deviene apariencia[5].

Más allá, “Depurar los datos” es decidir qué atributos y variables importan y cuáles pueden ser ignorados lo que acaba subjetivizando los datos[6]. Pues cuanto más abundancia de datos más necesidad de mediación hay por lo que se necesitan nuevos ecosistemas de mediación, más en el ámbito educativo[7].

En relación al aprendizaje[8] el Big Data se asocia con el análisis de la información que pueda contribuir al desarrollo de nuevas perspectivas sobre la educación, y en relación al grado en que las nuevas políticas serán necesarias para estos cambios: diseño del aprendizajdepurare, liderazgo, cultura institucional, acceso a los datos y seguridad, privacidad y problemas éticos implicados, tecnologías e infraestructuras. Podemos considerar las instituciones educativas como “sistemas adaptativos complejos” que requieren de políticas especiales si no quiere verse abocado al fracaso[9]. Para ello la teoría de sistemas ofrece interesantes conceptos en relación a los sistemas educativos entendidos como sistemas complejos. Todos ellos actuarían según esquemas similares: interconexiones informacionales con inputs y outputs predecibles, de forma dinámica, diferenciada y jerárquica[10], cuestiones que las políticas educativas deben asumir. Lo que está claro es que en el campo de la enseñanza online el Big data proporcionará a las instituciones las herramientas predictivas necesarias para mejorar los resultados de los estudiantes individuales. Se trata de diseñar curricula que recopilen información sobre cada paso del proceso de aprendizaje, pudiendo así adaptar módulos y recursos de forma personalizada[11].

Precisamente es relebrechavante que las críticas generales que se hacen hacia el Big Data puedan aplicarse al campo de la educación: la posible aparición de una brecha digital. Como dice Derrida ‘Effective democratisation can always be measured by this essential criterion,’ y ‘the participation in and access to the archive, its constitution, and its interpretation’. Se producirán en todo caso estructuras de clase que podemos articular en tres grupos según Manovich: los que crean datos, los que tienen los medios para recolectarlos y los que tienen expertos para analizarlos. Será este último grupo el más pequeño y privilegiado, y el que impondrá reglas al uso del Big Data[12]. En relación a esto una cuestión importante es si los datos deben considerarse de forma privada/propietaria o deben ser tratados de forma pública[13].teoría

A nivel filosófico el Big Data plantea la cuestión de si la teoría es realmente necesaria o no y de cómo las ciencias están reorientándose hacia la mera recolección de datos. De aquí las necesarias preguntas sobre el papel que la teoría debe desempeñar en el fenómeno del Big Data, o si debemos cambiar el concepto de teoría y de ciencia, todo ello en el marco de un replanteamiento de las relaciones entre ciencia y sociedad. En todo caso, las preguntas que quedan abiertas son: qué ganamos y perdemos a nivel espistemológico al adoptar una ciencia guiada por el Big Data?[14].

[1] The Promise and Peril of Big Data, David Bollier (2010), 9

[2] Big data, Bigger Dilemmas: A Critical Review, Hamid Ekbia (2015), 3

[3] Big data, Bigger Dilemmas: A Critical Review, Hamid Ekbia (2015), 7

[4] Trending: The Promises and the Challenges of Big Social Data, Lev Manovich (2011), 13

[5] Big data, Bigger Dilemmas: A Critical Review, Hamid Ekbia (2015), 9

[6] The Promise and Peril of Big Data, David Bollier (2010), 13

[7] The Promise and Peril of Big Data, David Bollier (2010), 16

[8] Embracing Big Data in Complex Educational Systems: The Learning Analytics Imperative and the Policy Challenge, Macfadyen (2014), 18

[9] Embracing Big Data in Complex Educational Systems: The Learning Analytics Imperative and the Policy Challenge, Macfadyen (2014), 19

[10] Embracing Big Data in Complex Educational Systems: The Learning Analytics Imperative and the Policy Challenge, Macfadyen (2014), 24

[11] The Coming Big Data Education Revolution, Doug Guthrie (2013)

[12] Six Provocations for Big Data, Danah boyd, Kate Crawford (2011), 13

[13] The Promise and Peril of Big Data, David Bollier (2010), 29

[14] Big data, Bigger Dilemmas: A Critical Review, Hamid Ekbia (2015), 24