Trabajar cuatro emociones en el aula: amor, buen rollo, respeto y diversión


Educar emocionalmente en la adolescencia es de las tareas educativas más importantes que se pueden realizar, teniendo en cuenta que de cara a la forja del carácter y de la personalidad los contenidos conceptuales suelen contar bastante menos. La organización Fundación de Ayuda contra la Drogadicción (FAD) tiene unos interesantes materiales elaborados sobre ello y directamente aplicables en el aula. Aquí presentamos los relativos a las emociones del amor/desamor, buen rollo/mall rollo, violencia/respeto y aburrimiento/diversión.

1- amor/desamor

Es obvio que la adolescencia:

• Es el momento de los primeros besos, desengaños, deseos, contactos. Igualmente sexo y amor aparecen indiferenciados, lo mismo que deseo y enamoramiento, pasión y amor. Algunos dicen “bendita confusión”.

Confunde deseo (quiero tener) y enamoramiento (en sí mismo), que es la fuente de numerosos estados de tristeza, soledad, ansiedad y angustia
Introduce las normas sociales y coerciones que condicionan tanto el deseo como el amor: heterosexualidad, endogamia, etc.
Es especialmente sensible a los modelos de amor, enamoramiento y pareja que muestran los medios, sobre todo el cine y la televisión, y por supuesto la música.
• Pone en constante peligro la autoestima, lo que se ve agravado con el enamoramiento
• Desarrolla la seducción, el arte de ligar, la capacidad y la habilidad para generar enamoramiento y deseo, por lo que es esencial educar correctamente
• Establece las diferencias entre hombres y mujeres al acercarse al amor y al atender a sus
deseos y enamoramientos, modelos que se perpetúan en la edad adulta obviamente.

Se trata de realizar una pequeña actividad colectiva como por ejemplo:

• Tormenta de ideas sobre el enamoramiento.
• Describir en pequeño grupo lo que cada persona siente cuando se enamora.
• Hacer una lista de las cosas que se hacen por amor o que no se hacen aunque sea por amor.
• Hacer un ranking de películas, lugares, momentos, libros, etc. relacionados con el enamoramiento y el deseo.
• Iniciar un pequeño debate sobre si el amor existe o no.

Los soportes elegidos para trabajar el enamoramiento y el deseo son:

• La canción Más que a nadie (Letra: Luis Cernuda/Música: J. M. Serrat)
• El poema Casida del sediento (Miguel Hernández)
• La fotografía California 1955 (Elliot Erwitt)
• La canción Whisky barato (Fito y los Fitipaldis)
• La película Decirte alguna estupidez por ejemplo te quiero (Antonio del Real)
• La escultura El beso (Auguste Rodin)
• El poema Varios efectos del amor (Lope de Vega)

2- buen rollo/mal rollo

Dentro del mal rollo podemos encontrar: rabia, impotencia, malestar, indignación, angustia, agobio, frustración, desilusión, ansiedad, tensión, ira, agresividad, tristeza, culpa, confusión, indiferencia, apatía…

Dentro del buen rollo: armonía, tranquilidad, paz, naturalidad, bienestar, felicidad, euforia, satisfacción, motivación, expansión, confianza, equilibrio, tolerancia…

El buen rollo y el mal rollo sufren más que ninguna otra definición emocional de lo que podríamos denominar asimetría emocional, que otorga mucha más importancia a las emociones y sentimientos negativos que a los positivos. En la adolescencia:

El mal rollo es mucho más tolerado que entre los adultos, y más habitual al haber mayor atribución externa: No es culpa mía, es de otras personas, es de la situación.
Las formas de enfrentarse al mal rollo y dar con el buen rollo son más grupales y gregarias.
• Todo lo que se asocia al mal rollo es absoluta y completamente rechazable y rechazado.
• La riqueza de matices, perfiles, caras y facetas que tienen las emociones y sentimientos de los seres humanos sufre una drástica pérdida en el universo adolescente del mal rollo y del buen rollo.
• Los adolescentes están en trance de aprender que el buen o el mal rollo dependen en una grandísima medida de lo bien o lo mal que cada persona esté consigo misma.
• El buen y el mal rollo son armas especialmente afiladas en manos de los adolescentes en cuanto a preferencias y chantajes emocionales se refiere.

Algunas ideas pueden ser, entre otras:

• Tormenta de ideas sobre el mal rollo, sobre el buen rollo o sobre las dos a la vez (dividiendo la pizarra en dos partes).
• Anotar y contar una anécdota relacionada con el mal rollo o el buen rollo.
• Enumerar películas, actos sociales, objetos, canciones, hechos históricos, personajes o ideas que den mal rollo o buen rollo.
• Iniciar un pequeño debate sobre si la gente puede evitar el mal rollo, luchar contra él o salir de él.

Los soportes elegidos para trabajar el buen rollo y el mal rollo son:

• El cuadro El grito (Edward Munch)
• El poema Llorar (Osvaldo Girondo)
• La canción Hoy puede ser un gran día (Joan Manuel Serrat)
• La película Los amigos de Peter (Kenneth Branagh)
• El poema Defensa de la Alegría (Mario Benedetti)
• El cuadro Mujer en la ventana (Salvador Dalí)
• La película Eduardo Manostijeras (Tim Burton)

3- miedo/respeto

Los episodios violentos, agresiones, abuso y amenazas, suelen ser consecuencia de un enfrentamiento entre una emoción (el miedo) y un pensamiento (el respeto).

En la adolescencia:

• La escuela se presenta como organización social basada en el poder, las estructuras, las relaciones, la dominación, los resultados y la exclusión, con sus consiguientes emociones.
• El discurso social habitual sobre el poder y la “supervivencia” en estos entornos parecen favorecer las conductas de desprecio, individualismo, agresividad y autocentramiento
• Se da finalmente una confusión entre poder y violencia: peleas sin importancia en el patio o enfrentamientos graves entre alumnos o con el profesorado.
• Especialmente sensible a los medios de comunicación, se desarrolla la violencia como forma normalizada para conseguir cosas.
• La autoestima naufraga continuamente pudiendo dar pie al poder, el miedo y los abusos
• Es el momento adecuado por lo tanto para el aprendizaje del control y de otras formas de poder como la palabra, la tolerancia, el respeto o la cooperación
• Se establecen las cuestiones en torno al poder y sus relaciones, a la dominación y la sumisión, al respeto y la tolerancia.

Algunas ideas pueden ser, entre otras:

• Tormenta de ideas colectiva sobre el poder.
• Describir en pequeño grupo lo que cada persona siente cuando se siente incluida o aceptada.
• Hacer una lista de las cosas que se podrían hacer si alguien la tiene tomada contigo.
• Hacer un ranking de películas, lugares, momentos, libros, etc. en los que aparezca el tema del abuso, de la intolerancia o de la violencia.
• Iniciar un pequeño debate sobre si las cosas que pasan dentro de los grupos de adolescentes deben quedarse y resolverse entre ellos o no.

Los soportes elegidos para trabajar el miedo, el abuso y la intolerancia son:

• La obra de teatro Romeo y Julieta (W. Shakespeare)
• El poema Vinieron (Martin Niemoller)
• El cuadro Escena colegial (Autor desconocido)
• La canción Malo (Bebe)
• La película American History X (Tony Kaye)
• La novela El señor de las moscas (William Golding)

4- aburrimiento/diversión

El aburrimiento es una situación que acarrea emociones y sentimientos negativos, displacer, muermo, apatía, cansancio, molestia, desánimo, ansiedad, tristeza, autopercepción negativa y otras. La diversión a su vez está asociada a la alegría, el bienestar, el entusiasmo, la energía, la activación, las relaciones o la desinhibición.

En el caso de los adolescentes el rechazo del aburrimiento es acentuado. Existen algunas razones para que esto sea así:

• Por su situación social y cultural: están en trance de ser personas adultas y por eso tienen que aprender a divertirse.
• Aburrirse es una situación que en el universo adolescente está mucho peor vista, sobre todo por las posibles asociaciones a “ser una persona aburrida”.

• La “elección” de muchos adolescentes de una actividad determinada no pasa tanto por las características de esa actividad, como por la idea de que están evitando aburrirse.
• Los adolescentes no suelen ser proclives a actividades cuyas ventajas y/o beneficios se perciban más allá de un periodo de tiempo reducido. Son pues reacios a acometer actividades complejas, que suelen ser las que mejor funcionan contra el aburrimiento.
• Y son proclives a dejarse llevar por la publicidad y la televisión e internet, medios que suelen producir desaprendizaje de las habilidades más importantes para no aburrirse y divertirse (creatividad, habilidades de planificación, capacidad crítica, independencia, autoestima…).

Algunas ideas pueden ser, entre otras:

• Realizar una tormenta de ideas colectiva sobre el aburrimiento.
• Anotar y contar la última vez que cada persona se aburrió “como una ostra” y explicar por qué.
• Hacer una lista de las cosas y actividades que aburren y divierten (o dan placer o son gratificantes) para cada persona.
• Hacer un ranking de películas, lugares, momentos, libros, etc. aburridos y entretenidos.
• Hacer una lista de las cosas y actividades que aburren y divierten (o dan placer o son gratificantes) en general, sin personalizar, ni hablar de sí mismos.

Los soportes elegidos para trabajar el aburrimiento son:

• La película Las amistades peligrosas (Stephen Frears)
• El cuadro Trasnochadores (Edward Hopper)
• La obra de teatro La casa de Bernarda Alba (Federico García Lorca )
• La película Barrio (Fernando León)
• La canción Salta (Tequila)
• El poema Tu risa (Pablo Neruda)

Autor: denobisipsis

Profesor de Filosofía en el IES Gabriel y Galán de Plasencia. Interesado en las nuevas tecnologías.

2 comentarios en “Trabajar cuatro emociones en el aula: amor, buen rollo, respeto y diversión”

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