Nietzsche en Sorrento (adiós Wagner)

Estándar

Suele dividirse la filosofía de Nietzsche en tres períodos

  • Nacimiento de la tragedia y Consideraciones intempestivas
  • los libros de aforismos: Humano, demasiado humano; Aurora; La gaya ciencia
  • período de Zaratustra

Pero con ello se minimiza la importancia del pensamiento sobre el “espíritu libre” que se asocia con el positivismo. Y cuya génesis situamos en Sorrento (Italia).

220px-malwidaEs el primer gran viaje de Nietzsche al extranjero, en 1876. Coincidirá con su decepción con Wagner por el festival de Bayreuth en Agosto, del que esperaba que marcara un punto de ruptura en la cultura alemana. Es por ese estado de decepción que su amiga Malwida von Meysenbug le propone viajar al Sur para soñar, reflexionar, darse unas vacaciones de sí mismo. Perderá para siempre la ciudadanía alemana.

A las 9 horas de la noche del 19 de octubre toman Nietzsche yimage005 Brenner el tren nocturno que de Ginebra les llevará al mediodía siguiente a Génova pasando por Mont-Cenis. Se encontrará con la baronesa Claudine von Brevern e Isabelle von der Pahlen. Nietzsche habla del espíritu libre, es lo que anhela, relacionándolo con el “libre penseur” (en francés). Ya desde 1870 había pensado sobre ello, o al menos pensó titular El nacimiento de la tragedia La tragedia de los espíritus libres (“los dioses que viven en la ligereza“).

0fdc30366ae4ae8a6c01212da746e135Llegan a Nápoles el 25 de Octubre, les espera Malwida y se alojan en la Pension allemande de Chiatamone. La luz del Sol será su Pausílipo. A Sorrento arrivan el 27 instalándose en la Villa Rubinacci. De los círculos íntimos de Wagner, Malwida conoce a Nietzsche en 1872, con la puesta de la primera piedra del teatro de Bayreuth.

Les surgirá la idea de desarrollar una escuela para educar a los educadores. “Para ellos escribo”, dice Nietzsche, pues cada vez están menos preparados y son más mediocres. Piensa en comunidades de espíritus libres que viven amigablemente, se trata de formar mejores hombres. Pensando en ello no deja de contemplar desde el balcón, a medio camino entre el Vesuvio y Capri, la isla volcánica de Ischia, modelo de las islas bienaventuradas de los discípulos de Zaratustra, islas del porvenir, de la esperanza, de la juventud.

250px-ischia_castello_aragoneseEl hecho es que después de Sorrento no volverá a verse con Wagner, que vuelve de allí con el Parsifal en mente mientras Nietzsche desarrolla la mayor parte de Humano, demasiado humano, que dedica a Voltaire distanciándose y rompiendo con la metafísica wagneriana.

Abandona la ciudad el 7 de mayo de 1877.

 

Sturges contra Capra: la nueva lucha de clases

Estándar

xthumb_15084_portadas_big-jpeg-pagespeed-ic-kpgjxun2yjDe nuevo polémico y provocador ataca Zizek con su último libro La nueva lucha de clases. Los refugiados y el terror, Anagrama 2016.

Mantiene la tesis de la vigencia de la lucha de clases aunque rediviva bajo los fenómenos del terrorismo y de la inmigración/refugiados, al hilo de un capitalismo globalizado que se ha consumado determinando todas las condiciones de vida (según la tesis de Sloterdyk en En el mundo interior del capital). No se trata solo de una conquista de todo el globo sino de la conformación de un espacio cerrado que marca una radical separación con lo “exterior”, universalizando la radical división de clases.

Es desde esta óptica que plantea, en primer lugar, el problema de los refugiados: no se trata de sentimentalismos moralinos (que como decía Wilde en EL ALMA DEL HOMBRE BAJO EL SOCIALISMO son los que obstaculizan el  verdadero cambio) sino de “reconstruir la sociedad global de tal modo que los refugiados ya no se vieran obligados a vagar por el mundo“.

Tenemos que volver a plantearnos (Wieder-Holung) la pregunta por Europa y lo que como ciudadanos nos atañe. Las democracias se ven socavadas por las crisis económicas y por la voracidad de las multinacionales que con tratados como el TTIP se imponen a las mayorías legítimamente elegidas. Acaso estemos en la etapa que Jeremy Rifkin llamó “capitalismo cultural” o posmoderno en que ha acabado por cosificarse la propia experiencia (audiovisual predominantemente): se compran menos objetos materiales pero más experiencias: sexo, comida, comunicación… Consumidores de nuestra propia vida para la que compramos tiempo, es el ideal foucaultiano del Yo como obra de arte corrompido por el dinero.

Si queremos sobrevolar esta pendiente lo primero es dejar de lado ciertos tabúes de la izquierda:

  • primero, abandonar la idea de que la experiencia interior es la verdadera pues lo que nos decimos sobre nosotros mismos es básicamente una mentira; la verdad está en el exterior, en lo que hacemos.
  • otro tabú es equiparar cualquier proceso emancipador europeo con un imperialismo cultural; ya no es posible una democracia liberal global a lo Fukuyama aunque de hecho el capitalismo ha triunfado. Zizek defiende la vigencia de esos valores europeos u occidentales que bien interpretados servirían para acotar los daños de la globalización capitalista, pero la izquierda se empeña en atacarlos.
  • hay que abandonar la idea de que proteger nuestra identidad es un acto fascista. Siendo el verdadero problema el capitalismo, se trataría de refutar las posiciones antiinmigración como mucho más peligrosas para nuestro modo de vida que todos los inmigrantes juntos.
  • tenemos que asumir que criticar al islam no tiene que ser expresión de islamofobia. Hay cosas criticables y la izquierda debe afrontarlas
  • no se puede tampoco equiparar religión politizada con fanatismo, ni presentar a los islamistas como fanáticos “irracionales” premodernos.

 

benja-644x362Volviendo a la cuestión del capitalismo, lo que Zizek dice es que los problemas de integración de los inmigrantes/refugiados son expresión de lo que Benjamin llamaba “violencia divina“, violencia sin más, resentimiento vago e inarticulado que solo busca reconocimiento, y esto es lo que marca la diferencia entre las revueltas de Mayo 68 y la de 2005 en Paris. Debemos resistirnos a la “tentación hermenéutica“, a querer buscar significados ocultos a esas revueltas  violentas, que no serían más que lo que Lacan llamaba “passage à l’acte“, impulsivo pasar a la acción sin palabras y acompañado de una frustración intolerable. Es justamente el propio Benjamin el que ya se dio cuenta que lo que él llamó violencia divina no es sino la lucha de clases. Violencia sin sentido, destructora sin más, como en Auschwitz, y de ello no se puede aprender nada.

En primer lugar, y recuperando la idea de que la izquierda debe abandonar ciertos tabúes que le impiden pensar correctamente la situación, hay que preguntarse si los refugiados quieren de verdad integrarse y cómo. Su patente rechazo a hacerlo no es sino expresión de una guerra cultural en el fondo desplazamiento de la lucha de clases en este capitalismo globalizado. Si nos sentimos mal por ello no es algo que deba calificarse de “racista” ni de “fascista” (véase Giacomo Marramao. Identidad y terror: la nueva lógica del conflicto-mundo).

Pues el mayor peligro para nuestra forma de vida no son los inmigrantes sino las ideas de los partidos populistas antiinmigración, es decir, que el problema apunta a lo que sea nuestra propia identidad europea.

20137774Somos extraños incluso para nosotros mismos, como Ethan en Centauros del desierto, y por eso lo universal lo es de lo “extraño”, y la manera de llegar al prójimo no es la empatía sino “una carcajada irrespetuosa que se burle tanto de él como de nosotros en nuestra mutua falta de (auto)comprensión“.


Preston Sturges
contra Frank Capra, Los viajes de Sullivan contra Juan Nadie, Zizek se decanta por el primero: no hay “bondad” en el prójimo, no sabemos lo que hay y puede que no nos guste. Por eso la ética de ayuda al refugiado no puede anclarse en un sentimentalismo simplón que no tiene en cuenta que el inmigrante, como cualquier otro, puede no caernos bien, puede ofendernos, ser impaciente, violento, y aún así seguir vigente el imperativo de ayudarle. Los refugiados no son personas como nosotros porque ni nosotros lo somos (como Ethan al final de Centauros del desierto), y por eso no basta con hacer lo mejor sino que hay que hacer lo necesario (Churchill dixit).

 

 

Giacomo Marramao. Identidad y terror: la nueva lógica del conflicto-mundo

Estándar

“CUANDO EL EXTRANJERO ERA CONSIDERADO UN HUÉSPED”. HABLA GIACOMO MARRAMAO

ospite

VERA MANTENGOLI

La palabra “huésped” apuntaba originalmente al extranjero, al forastero, al peregrino. Los huéspedes eran aquellas personas que llegaban de lejos a un lugar desconocido. Necesitaban protección, al tiempo que aportaban información sobre otros mundos. Precisamente esa diversidad contribuía al enriquecimiento. Pero hoy lo extranjero representa para muchos la amenaza,  ¿cómo es posible que se haya llegado a considerarlo un peligro? El filósofo Giacomo Marramao habló de ello el 8 de septiembre de 2016, en el Piazzale Candiani de Venecia, proponiendo también un modo de superar los conflictos. La intervención, en el marco del Festival de la política de Mestre y moderada por el filósofo Massimo Donà, se titula “Identidad y terror: la nueva lógica del conflicto-mundo“.

El autor de Pasaje a Occidente, nacido en 1946, sostiene que después del 11 de septiembre de 2001 la globalización ha producido nuevos conflictos y un reclamo exagerado al derecho a la propia diferencia: “tanto más tengamos un proceso de interdependencia entre grupos humanos y culturas diferentes -explica el profesor de Filosofía Política de la Università degli Studi Roma Tre- tanto más tendremos formas de división y diferenciación“.

Los desencuentros surgidos tras las torres gemelas no son sin embargo asimilables a las formas de conflicto tradicionales, donde el conflicto viene caracterizado según la teoría de la estrategia y su lógica en un contexto internacional geopolítico: “Cierto -explica Marramao, miembro directivo de la revista filosófica Irideque estas dos dimensiones están todavía ligadas a una lógica racional de acaparamiento de los espacios y poder sobre los recursos, pero hoy ha aparecido una nueva forma de conflicto que es la de la dimensión del conflicto identitario“.

En el mundo globalizado el mercado viene determinado por el fenómeno de la exclusión de la identidad, como muestra por ejemplo la macdonaldización que tiende a homologar las ciudades de todo el mundo proponiendo espacios internos siempre iguales. Tanto más el mercado reduce los espacios de intercambio de las diferencias culturales, tanto más se generan formas de clausura y defensa de la propia identidad. La apuesta es por lo tanto enorme: se lucha para defender la propia identidad, en particular contra la occidental que tiende a uniformar las diferencias: “Se trata de un mecanismo frustrante -prosigue el filósofo, autor igualmente de El Leviatán, La pasión por el presente y Contra el Poderque da lugar a una autoafirmación identitaria que puede asumir niveles de notables dimensiones“.

160512-marramao

Giacomo Marramao

El huésped, que en un tiempo fue acogido con curiosidad precisamente por ser diverso, es visto hoy como una amenaza de anulación de la propia identidad: “No es nuevo el desafío del terror al otro -continúa Marramao eligiendo con cuidado cada palabra y explicándose lentamente, dando tiempo a su interlocutor a seguir el razonamiento- sino que lo novedoso de los últimos años es el tamaño de la ola migratoria que no se puede parar anulando al otro. Acabo de estar en un congreso en la Toscana donde he atendido la intervención del ministro de relaciones exteriores alemán, Frank Walter Steinmeier, que ha dicho que levantar muros es inútil por dos motivos: produce nuevos conflictos y no tiene ninguna eficacia“.

Pero, ¿quién es hoy el extranjero, aquel huésped del que sentimos terror y que seguimos proyectando fuera de nuestro campo identitario? “Viene refutada una idea de civilidad occidental uniformizante -afirma el filósofo- sin que nos demos cuenta de que los extranjeros más radicalizados están ya con nosotros. Sus abuelos lograron integrarse, pero ellos ya no lo están. Todos reclaman un derecho a la diferencia, lo que se  ve claramente en la búsqueda obsesiva de las propias tradiciones que va en contra de por ejemplo la búsqueda de universalidad propia de la modernización“. La Italia de los años 60 apuntaba precisamente a esa universalidad. Pensamos en las voces que hablaban de un lenguaje sin acento que pudiera revelar el país de origen, al contrario de hoy que se busca acentuar la propia lengua.

Marramao explica esta idea de conflicto contemporáneo mediante la expresión “universalismo de la diferencia”: “El problema -reafirma el filósofo, fundador de revistas históricas como Laboratorio Político o El Centauroes que el modelo de integración fundado sobre la uniformidad excluye la cuestión de la diferencia. El universalismo identitario desencadena los fundamentalismos y esto es lo que debemos manejar. Pensemos en Italia, podemos encontrar en nuestra mejor tradición el valor de la diferencia. El derecho a la diferencia no puede ser confundido con la diferencia al derecho que debe ser universal“.

Giacomo Marramao

Giacomo Marramao

¿Qué significa esto traducido al lenguaje de lo cotidiano? La cuestión del velo puede clarificar de qué está hablando el filósofo. Si la norma es que en los lugares públicos se debe ir descubierto por cuanto es preciso ser reconocible, viene infringida al cubrirse la cara: “Francia es un gran país -comenta Marramao- que ha creado el universalismo político moderno, pero si de improviso prohíbe el burkini acaba aplicando aquel proceso que nos quiere a todos uniformados“.

Para defenderse del otro Europa parece estar invirtiendo mucho en la seguridad de las propias fronteras: “Por definición Europa -explica Marramao-es un continente de fronteras, formado por naciones estado, pero hoy creo que esta idea ha sido superada. Hungría y Austria muestran las implicaciones violentas de la voluntad de defender las propias diferencias, pero estoy en contra de quien aboga por un retorno a los estados nación porque sería no hacerse cargo de la estructura del mundo global. Pensemos en los Estados Unidos, en la India, Brasil, Rusia o Sudáfrica. Ningún estado por sí mismo tiene alguna posibilidad de sobrevivir en un mundo globalizado“. El filósofo no oculta que la Europa de los últimos años haya multiplicado la burocracia y haya contribuido a alejar al ciudadano de las instituciones con políticas de austeridad, aunque sostiene por otro lado que una Europa que se haga cargo de las diferencias culturales es el único camino por el que volver a considerar al extranjero un huésped y desarrollar una política que incluya al otro, sin que nos cause terror.

Giacomo Marramao

Giacomo Marramao

El derecho de asilo no pertenece a la época contemporánea -explica Marramao que en síntesis ha anticipado algunos pasajes de la intervención- sino que proviene de la antigua Grecia y continúa en Roma y ha sido siempre un pilar de la cultura antigua de la que provenimos y donde encontramos nuestras raíces. Para los griegos el extranjero es por definición un huésped, un hostis, y no por casualidad encontramos la misma raíz en hostal, hospital y en hostess (azafata). En toda la Odisea el extranjero viene acogido y respetado“. ¿Como se puede volver a considerar al extranjero como huésped? “El secreto -concluye el filósofo- es un mensaje que digo siempre a los jóvenes y a mis estudiantes: estad abiertos al mundo y sentiros orgullosos de vuestra historia. El secreto es tener juntas las dos cosas“.

(La autora de la reseña es Vera Mantengoli @VeraMantengoli, a la que agradezco públicamente el permiso para mostrar esta traducción)

Recientes avances (o no) sobre la identidad sexual #LGBT

Estándar

simon_news_lgbt1La revista Arbor del CSIC trata en el Vol 192, No 778 (2016) la cuestión “¿Hay mujeres más allá del feminismo? De la lucha por la igualdad al transhumanismo / posthumanismo”, arrojando dudas sobre las reivindicaciones más extremistas asociadas con los movimientos LGBT y queer.

María Caballero Wangüemert de la Universidad de Sevilla realiza la presentación:

la ideología de género disocia sexo (lo biológico) y género (la construcción cultural), y subvierte los roles tradicionalmente asignados a hombres y mujeres. De modo que se fragmenta, cae rota en pedazos esa imagen armónica en que ambos aspectos al unísono conforman su identidad masculina o femenina, reflejo de la realidad antropológica del ser humano, que no es solo biología ni solo cultura, sino una compleja integración de múltiples factores.

El resultado no se hace esperar: si el ser humano nace sexualmente neutro, su identidad sexual es un mero dato anatómico sin trascendencia antropológica alguna… dependerá de la voluntad del sujeto (Butler, 1990; Butler, 2003). Y la estructura dual masculino/ femenino pierde su razón de ser, suplantada por la homosexualidad, el pansexualismo, lo queer… o lo transexual. Ahora, entre líneas se desliza una propuesta muy fuerte, que rompe el modelo femenino de siglos dependiente de la biología y las costumbres.

Con ello traza las líneas maestras que recorren el número cuyo objetivo principal parece ser desacreditar la idea de una ideología de género. Se trataría de no romper ese modelo femenino de siglos dependiente de la biología y las costumbres, lo que no deja de ser una actitud conservadora que poco hace por liberar a la mujer y los estereotipos asociados.

20160819_tna50cover240wResulta curioso además que la publicación de este número coincida con la del estudio Special Report  –Sexuality and Gender. Findings from the Biological, Psychological, and Social Sciences de la revista The New Atlantis (Number 50 ~ Fall 2016) norteamericana, editada por el Center for the Study of Technology and Society y el Ethics and Public Policy Center, este último “dedicated to applying the Judeo-Christian moral tradition to critical issues of public policy” como dice en su Web. Y es curioso porque las conclusiones y el objetivo apuntan a lo mismo, a desacreditar la ideología de género asociada con el movimiento LGBT:

This report was written for the general public and for mental health professionals in order to draw attention to — and offer some scientific insight about — the mental health issues faced by LGBT populations.

Resulta curioso que se centren en los posibles problemas mentales de estos colectivos. Aunque se dice que es una revista de alto prestigio internacional parece curioso que no sea “peer reviewed” como bien dice aquí.

Como es obvio se han levantado ampollas en los colectivos aludidos que de momento se materializan en una petición en change.org. Es importante reseñar que tales posiciones anti-ideología de género son del agrado de partidos de ultraderecha como el AfD alemán.

Por mor de la objetividad recomiendo además la lectura de The Truth About The Massive New Study That Has Captivated Anti-LGBT Groups y Choosing one’s own (sexual) identity: Shifting the terms of the ‘gay rights’ debate de Brian Earp (del Oxford Uehiro Centre for Practical Ethics).

Manipulemos a los niños

Estándar

marthanussbaumEstamos viviendo una crisis de orden planetario ¿Se trata de la economía o del terrorismo?

“No, me refiero a una crisis que pasa desapercibida, una crisis que probablemente sea, en el largo plazo, incluso más perjudicial para el futuro del autogobierno democrático: una crisis mundial de la educación. “

¿Por qué M. Nussbaum es tan radical? Si hablamos de crisis pensamos ipso facto en momentos de cambio, queridos o no, controlados o no, que nos obligan a pensar el modo de afrontar la nueva situación. Pero “estos cambios no han sido bien pensados”. Pues los sistemas educativos a nivel global están sistemáticamente descartando las habilidades necesarias para la democracia (ahora que se habla de habilidades y competencias), centrándose más bien en la “generación de máquinas útiles y no ciudadanos completos”.  Pues tales habilidades son  justamente las que se transmiten por medio de las disciplinas ahora vilipendiadas como inútiles, o acaso como adornos melifluos: las humanidades y las artes.

¿De qué habilidades necesarias para la democracia, y que sólo las artes humanidades pueden transmitir, habla M. Nussbaum?

  • la capacidad de pensar de manera crítica
  • la capacidad de trascender las lealtades locales y acercarse a los problemas mundiales como un “ciudadano del mundo”
  • y la capacidad de imaginar comprensivamente la situación del otro

Lo que estas habilidades fomentan es la posibilidad de un marco democrático en el contexto de una “cultura mundial decente“, que no se avergüence del modo en que maneja problemas como el de los refugiados. Y eso exige superar las limitadas visiones economicistas que plantean el bienestar de un país en términos del mero PIB, buscando otro tipo de nación y otro modo de ser ciudadano.

Y M. Nussbaum se remite al paradigma de Desarrollo Humano que prima sobre todo

las oportunidades, o ‘capacidades’ que cada persona tiene, en áreas clave que van desde la vida, la salud y la integridad física hasta la libertad política, la participación política y la educación”

Pues todos tenemos una dignidad inalienable que los pensadores modernos se esforzaron por recordarnos: de Locke a Kant un gobierno solo es legítimo si permite a sus ciudadanos la posibilidad de darse una vida libre y feliz (vida, libertad y felicidad son los tres pilares de la constitución norteamericana). Y si todo estado debe aspirar a cimentar esos pilares, las habilidades que ha de promover deben ser:

  • INTELIGENCIA CRÍTICA, la capacidad de deliberar bien acerca de los problemas políticos que afectan a la nación, para examinar, reflexionar, discutir, y debatir, sin deferir de la tradición ni de la autoridad
  • SENTIMIENTO DE PERTENENCIA, la capacidad de pensar en el bien de la nación como un todo, no sólo del propio grupo local, y para ver la propia nación, a su vez, como parte de un orden mundial complicado en el que problemas de muchos tipos requieren de una deliberación transnacional inteligente para su resolución. Veamos, “En términos curriculares, estas ideas sugieren que todos los estudiantes … deben aprender los rudimentos de la historia del mundo y deben tener una comprensión rica y no estereotipada de las principales religiones del mundo, y luego deben aprender a indagar con mayor profundidad en al menos una tradición desconocida, adquiriendo de esta manera herramientas que luego pueden utilizar en otros lugares. Al mismo tiempo, deben aprender sobre las grandes tradiciones, mayoría y minoría, dentro de su propio país, centrándose en la comprensión de cómo las diferencias de religión, raza y género han sido asociadas con diferentes oportunidades de vida. Todos, en fin, deben aprender bien al menos una lengua extranjera, así: al ver que otro grupo de seres humanos inteligentes ha cortado el mundo de otra manera, que toda traducción es interpretación, le da al joven una lección esencial de humildad cultural.”
  • IMAGINACIÓN NARRATIVA EMPÁTICA, la capacidad de preocuparse por la vida de otros, de imaginar lo que las políticas de muchos tipos significan en cuanto a las oportunidades y experiencias de uno de sus conciudadanos, de muchos tipos, y para la gente fuera de su propia nación.

No hay más que mirar cómo está España y Europa para constatar la evidente ausencia de estas habilidades (refugiados, racismo, xenofobia, Brexit, independentismos varios y no siempre justificados, & cetera).

Y a modo de colofón, si las tendencias economicistas y técnicas continúan nos vemos abocados a

Naciones de personas con formación técnica que no saben cómo criticar la autoridad, útiles creadores de lucro con imaginaciones torpes. Las democracias tienen grandes potencias racionales e imaginativas. También son propensas a algunos defectos graves en el razonamiento, al parroquialismo, la prisa, la dejadez, el egoísmo, la deferencia a la autoridad y la presión de grupo. Una educación basada principalmente en la rentabilidad en el mercado global magnifica estas deficiencias, produciendo una torpeza codiciosa y una docilidad técnicamente capacitada que amenazan la vida misma de la democracia y que sin duda impiden la creación de una cultura mundial decente.” 

Manipulemos a los niños entonces para que desarrollen esas habilidades. Nussbaum dixit.

 

La filósofa norteamericana Marta Nussbaum recibió el 10 de diciembre de 2015 el doctorado honoris causa por parte de la Universidad de Antioquia, pronunciando un duro discurso del que hemos extraído lo esencial.

 

 

Hikikomoris, big data y el #26j

Estándar

1373593606797-hanLa esfera pública es el espacio propio de la acción comunicativa y de la política para Jürgen Habermas. Claro que todo depende de lo que se entienda por ambas expresiones: esfera pública y actuar comunicativo. Y es aquí donde Byung-Chul Hang, en la misma línea crítica de la Escuela de Frankfurt, entra en juego con su pequeño ensayo Digitale Rationalität und das Ende des kommunikativen Handelns de 2013.

Balanceando la idea habermasiana a la luz del Occidente primisecular, de la sociedad del cansancio a la psico-política, el autor alemán de origen coreano vuelve sobre la cuestión de lo digital, reinterpretando el fenómeno de los hikikomori y posicionándose en el lugar de los integrados según Umberto Eco.

Nos preguntamos, ¿es posible una política congruente con la “sociedad-red” que escape al diagnóstico negativo de Habermas y Eli Pariser (The Filter Bubble) sobre la pérdida del espacio público? El problema es que, según Habermas, solo el espacio público puede dar lugar a lo político.

10596103Diagnóstico: según la tesis de Pariser, Internet no es lo que imaginábamos en cuanto espacio público ideal para la interacción comunicativa sino que más bien ha devenido en un conglomerado de espacios privados narcisistas (sélficos), tendentes a la automanifestacion aislada, fragmentando (insularizando) tanto al individuo como la sociedad.

Esta fragmentación se apoyaría en la propia dinámica centrífuga de la red tendente a aislar a los individuos que, en cuanto usuarios de Internet, configuran el ideal de la “sociedad de las opiniones” y de los opinantes donde cualquiera puede expresar su punto de vista, impidiéndose así la formación de un “nosotros” necesario para que haya espacio público mediante la acción comunicativa.

Se produce así una despolitización y desideologización de la sociedad, un vaciamiento de los conceptos tradicionales de masa y poder que hace peligrar la democracia entendida en sentido tradicional. Pues en la red no es posible el discurso y los medios digitales no hacen sino empobrecerlo sistemáticamente. A lo más se llegan a configurar “multitudes“, inconexas internamente, incapaces de articularse como “asambleas”, las cuales precisarían de unas fuerzas “centrípetas” ausentes.

Aquí empieza lo nuevo, pues ya no hay posibilidad de conformar una “masa política” en el sentido clásico sino que se articula una “nube digital” atravesada por multitud de egos aislados, a pesar de lo cual sigue siendo posible delimitar patrones aunque inconscientes.

rousseau_jean_jacquesLa idea: asumida la anterior descripción como correcta, sería posible seguir pensando la política desprovista tanto de espacio público como de interacción comunicativa? Sí, y curiosamente como democracia directa que hunde sus raíces en las ideas de Rousseau. Una democracia de la fragmentación (¿líquida?), monádica, que no precisaría de partidos políticos.

Es de esta manera que Byun-Chul Hang explica la desafección contemporánea que la ciudadanía en general siente por la política y los políticos, cuyas decisiones le son ajenas y extrañas. Nadie puede identificarse hoy en día con un programa político al completo, ni es posible un partido que alcance a dar cuenta de la “sociedad de las opiniones”. Cada opinante, y lo somos todos, es ya un partido.

Y esta es una tesis que cuestiona de raíz las tesis últimas de un populismo a lo Laclau. El efecto centrífugo lo podemos constatar en lo extraño de lo acaecido el pasado #26j. A lo que apunta es a una democracia sin partidos, a una superación de la política “representativa”. A una transición desde el idealismo del discurso al materialismo digital del “big data” que aparece ya en el fenómeno “hikikomori” y que Rousseau expresó  en sus ideas y en su vida.

Pues la “voluntad general” apunta en el fondo a la idea de una democracia silente, sin comunicación y, por tanto, sin necesidad de espacio público donde interactuar comunicativamente, pues su espacio trasciende lo público en su articulación matemático-algorítmica:

Si, quand le peuple suffisamment informé dèlibère, les citoyens n’avaient aucune communication entre eux […]”

Contrat Social, Libro II, Capítulo III

4cce8f8a09b6147138235d890f50c5cc6c9f5b78fc589c291a6721451373bd75_1Se trata de mantener las diferencias de manera que cada uno se exprese según sus convicciones y al margen de cualquier discurso con los demás, lo que incluso habría que evitar, y que es justamente lo que obvia Carl Schmitt en su interpretación de Rousseau al asumir que es la voluntad general la que hace innecesaria la comunicación.

Este tipo de proceso sería la base de una “racionalidad no discursiva” acorde con el fenómeno de la fragmentación en la red, una “racionalidad digital” propia del “big data” que daría lugar a una hermenéutica digital con la que se inferirían modelos de comportamiento (data-mining)  y se ligarían los deseos con los procesos de toma de decisión. Biopsicopolítica digital que atraparía el inconsciente social llevando a término el ideal de la “sociedad transparente“.

shutterstock_115491706Tal democracia directa según las ideas de Rousseau lo sería en el espacio (fragmentación social) y en el tiempo: democracia en tiempo real, que Pierre Lévy (L’Intelligencecolléctive. Pour une anthropologie du cyberespace, La Découverte, Paris 1994considera superadora de la política representativa al basarse en un tiempo no del debate sino de la decisión y valoración continua.

La transformación: de la democracia sintético-discursiva (centrípeta, creadora de asambleas y de un “nosotros”) a la democracia sindético-acumulativa donde el objeto es el “big data” que contiene todas las formas de reacción y de expresión. Es una democracia de la presencia, no de la re-presentación sino de la co-presentación. Y en lugar de políticos, expertos administradores al margen de ideologías de izquierda-derecha, en lugar de discursos y debates, clicks de ratón.

¿Y si las humanidades sirvieran para innovar?

Estándar

Bibliogabriel blog

Nacen los primeros grados universitarios que fusionan ciencias y humanidades para dar respuesta al perfil que buscan las empresas

1465569141_473015_1465579768_noticia_normal_recorte1La demanda de perfiles STEM crecerá un 14% hasta 2020 en Europa. Joan Sánchez

El gobernador republicano de Kentucky Matt Bervin sugirió el pasado enero que los estudiantes de la carrera de literatura francesa no deberían recibir becas del estado. Bervin argumentó que los alumnos de las llamadas liberal arts (en España los grados de letras) ya no encajan en el mercado laboral, no contribuyen al crecimiento de la economía y, por ello, los ciudadanos no tienen por qué pagar esa formación con sus impuestos.

La cruzada contra las humanidades en Europa no ha llegado a ese punto, pero hace tiempo que se les asigna un papel secundario. Diferentes organismos advierten desde hace años de la necesidad de formar a más estudiantes en las especialidades STEM (graduados en…

Ver la entrada original 822 palabras más