Las neuronas que disparan juntas, se conectan. Consejos sobre aplicación de la neuroeducación al aula


La neuroeducación se está imponiendo como una nueva ciencia que busca revolucionar la enseñanza y el aprendizaje. En cuanto punto de confluencia entre la ciencia del cerebro, la pedagogía (educación) y la psicología (mente)  supone un avance sustancial sobre las teorías pedagógicas a las que no necesariamente suplanta sino que viene a enriquecer y precisar, en lo que Hideaki Koizumi, uno de los pioneros de esta ciencia, llamaba un proceso de desarrollo transdiciplinario. En cuanto a la expresión, aunque Gerhard Preiss de Freiburg ya propuso en 1988 una materia basada en la investigación cerebral y en la pedagogía llamada Neurodidáctica, será JOHN T. BRUER en 1997 que en Education and the Brain: A Bridge Too Far (Educational Researcher, Vol. 26, No.8, pp. 4-16) hable de Neuroscience and education:

The neuroscience and education argument relies on and embellishes three important and reasonably well-established findings in developmental neurobiology. First, starting in infancy and continuing into later childhood, there is a dramatic increase in the number of synapses that connect neurons in the brain. This synaptic proliferation (synaptogenesis) is followed by a period of synaptic elimination. Second, there are experience-dependent critical periods in the development of sensory and motor systems. Third, in rats at least, complex, or enriched, environments cause new synapses to form.”

Desde Edutopía nos proponen una guía de 6 consejos para aplicar los últimos avances neuroeducativos en el aula:

1- Crea un buen clima de enseñanza

Aunque no es un descubrimiento nuevo, la certeza de que la amígdala puede bloquear el flujo de información hacia los centros cerebrales del aprendizaje cuando se siente amenaza o malestar, como así se desprende del estudio de James L. McGaugh, Christa K. McIntyre, and Ann E. Power Amygdala Modulation of Memory Consolidation:Interaction with Other Brain Systems (Neurobiology of Learning and Memory 78, 539–552 (2002)), ha cogido popularidad y empieza a aplicarse en el aula.

Específicamente, la amígdala basolateral aparece correlacionada con las situaciones de estrés, emoción y memoria, ejerciendo dos importantes funciones en ésta última: como lugar de interacción de los sistemas neuromodulatorios activados al excitarse regulando la consolidación de la memoria, y modulando el funcionamiento de otras regiones del cerebro envueltas igualmente en la consolidación de diferentes tipos de memoria. Si la amígdala se altera por un entorno agresivo u hostil, estas modulaciones no se producen.

Judy Willis nos ofrece 3 consejos para crear un buen ambiente de clase:

1- reduce cualquier tipo de estrés: haciendo bromas, mostrándote cercano, permitiendo a los alumnos hacer preguntas, iniciar discusiones y estableciendo desafíos apropiados para cada uno.

2- anima a la participación pero no a la perfección: los errores son necesarios para aprender y forman parte del aprendizaje significativo, neurológica y socialmente.

3- practica la escucha activa, lo que relaja los filtros afectivos de los alumnos.

Si los estudiantes se muestran especialmente estresados o distraídos, Linda Lantieri en su libro  Building Emotional Intelligence: Techniques to Cultivate Inner Strength in Children (2008, Canadá) ofrece muchas e interesantes técnicas para aplicar en el aula (altamente recomendable por su practicidad y aplicabilidad directa) con el objetivo de crear un ambiente relajado, en el contexto además de desarrollar las competencias específicamente relacionadas con la inteligencia emocional según Daniel Goleman, y centradas en el aprendizaje social y emocional (SEL):

  • autoconsciencia, identificarse con los propios pensamientos, sentimientos y fortalezas, reconociendo cómo influyen en nuestras elecciones y acciones.
  • consciencia social: identificando y comprendiendo los pensamientos y sentimientos de los demás, desarrollando empatía y siendo capaz de ponerse en la perspectiva de los demás.
  • autocontrol: manejo de las emociones de tal modo que faciliten lo que se está haciendo por medio del establecimiento de metas a corto y largo plazo, y lidiando con situaciones cotidianas.
  • toma responsable de decisiones: generando, implementando y evaluando soluciones positivas a los problemas, al tiempo que se toma consciencia de las consecuencias a largo plazo de lo que hacemos tanto para nosotros como para los demás.
  • habilidades sociales: asertividad y trabajo de cara a resolver los conflictos manteniendo las relaciones con los demás.
2- Potencia una mentalidad de crecimiento y superación (Growth Mind-set)

Especialmente importante para los alumnos desmotivados, en desventaja o con dificultades. Es un concepto estudiado por Carol Dweck en Stanford (2006, Mindset: The new psychology of success. New York: Random House), quien nos propone lanzar siempre a los estudiantes mensajes del tipo:

  • tu inteligencia es algo que puedes desarrollar con esfuerzo, planificación y apoyo de esta escuela
  • tienes un propósito: al venir a la escuela ayudas a tu familia y al mundo
  • perteneces a este sitio, esta es tu escuela
  • nosotros, como profesores, esperamos mucho de ti y te daremos lo que necesites para conseguirlo

Rebecca Alber de Edutopía propone el siguiente andamiaje para potenciar esa mentalidad y motivar a los alumnos:

  • Muestra y explica: lo visual engancha y ayuda a entender mejor las cosas.
  • Apóyate en los conocimientos y experiencias previos, conectando lo que explicas con sus vidas
  • Da tiempo para la discusión, de manera que los estudiantes puedan verbalizar sus ideas en conexión con sus compañeros
  • Introduce el vocabulario con antelación
  • Ayúdate de gráficos, imágenes
  • Haz pausas para preguntas o revisiones

Por su parte, Tracey Tokuhama-Espinosa en Mind, Brain, and Education Science (2010), presenta 5 conceptos clave en este ámbito del aprendizaje basado en el cerebro:

  • cada cerebro es tan único como cada rostro
  • son diferentes en relación a la capacidad de aprendizaje
  • el cerebro cambia con la experiencia
  • el cerebro es altamente plástico, moldeable
  • el cerebro conecta la nueva información con la antigua.

Se trata de alcanzar una enseñanza efectiva que potencie el pensamiento de alto nivel o lo que ahora se llama “función ejecutiva“, fácilmente comprensible con la idea de que “neurons that fire together wire together” del neuropsicólogo canadiense Donald Hebb. Cada experiencia que tenemos, incluidos sentimientos, pensamientos, sensaciones y acciones musculares, tiene su correlato en la red neuronal que la produce. Al repetir una acción no haces sino fortalecer las conexiones en esa red neuronal. El cerebro no deja de ser en todo caso como una colina nevada en invierno (metáfora que aparece en Norman Doidge, The Brain That Changes Itself, New York: Viking, 2007): al descender nos es fácil desviarnos por la suavidad de la nieve, pero cuando bajamos por segunda vez ya tenemos un surco que nos permite ir más rápidos y seguros. Esto puede ser un problema si la ruta no es la adecuada, pero aunque cueste más se puede cambiar.

3- Enfatiza la retroalimentación

Tokuhama-Espinosa recalca que “los mejores profesores saben que los momentos de evaluación pueden y deben ser momentos de enseñanza“, lo que además de estimularles a mejorar debe fortalecer la confianza con el profesor y de los alumnos consigo mismos. El uso de juegos y videojuegos se muestra especialmente relevante.

4- Conecta los cuerpos con las mentes

El ejercicio potencia la mente al proveer mayor y mejores flujos de sangre oxigenada, lo que revierte en una mayor capacidad de concentración.

5- Empieza pronto a enseñar (padres)

Se sabe que los niños empiezan a aprender mucho antes de ingresar en la escuela formal. Por eso es importante que los padres tengan información al respecto para que la llegada a la escuela sea más fácil y mejor.

6- Usa lo novedoso

El cerebro se estimula con la nueva información construyendo rápidamente patrones de reconocimiento que luego utiliza en el futuro. Pero cuando no puede ajustar lo nuevo con lo antiguo es cuando realmente se excita. La parte del cerebro llamada sistema de activación reticular (RAS) filtra los estímulos seleccionando la información en la que confía y a la que por tanto presta más atención. Introduciendo novedades, cambios de rutina, e impulsando a los alumnos a encontrar parangones o similitudes y diferencias, ayudamos a mantener fresco el cerebro.

Finalmente es muy importante tener siempre presentes los diez mandamientos de la neuroenseñanza de Tokuhama‐Espinosa, con los objetivos de no hacer daño y desarrollar personas críticas:

  • Planificación
    • —1- Diseño inverso
    • 2- Memoria y atención
    • 3- “Primacy-­‐Recency”
    • 4- Retención de nueva información en función de la metodología
  • Evaluación
    • 5- Conocer a su audiencia y a sí mismo
    • 6- Retroalimentación
    • 7- Métodos de evaluación
  • Metodologías
    •  8- Mejores Prácticas
  • Personal
    •  9- Reflexión
    • 10- Ser modelo

Autor: denobisipsis

Profesor de Filosofía en el IES Gabriel y Galán de Plasencia. Interesado en las nuevas tecnologías.

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