Cuando Mr Biology conoció a Miss Culture. Estigmergia, inteligencia colectiva y consiliencia


“Había experimentado el hechizo jónico”,

decía Edward O.Wilson (Consilience. The Unity of Knowledge, 1998). ¿Qué hechizo? Hoy se habla mucho de “resiliencia”, pero hay otra palabra que está buscando su lugar en la comprensión del mundo actual, y que tiene que ver con esa intuición primigenia que movía a los primeros pensadores jonios, pues el hechizo al que se refería Wilson es el de la idea milenaria de la unificación de todo el saber: la consiliencia, un “saltar juntos” (William Whewell, Historia de las ciencias inductivas, 1840) cognoscitivo  para crear un terreno común de explicación. Pienso que la consiliencia tiene que ver con la llamada Inteligencia colectiva o estigmergia.

Si queremos entender esto debemos estudiarnos como seres vivos. El psico-antropólogo Michael Tomasello se preguntó “why we cooperate?” (2008 Tanner Lectures on Human Values at Stanford) desarrollando a lo largo de toda su obra el concepto de “shared intentionality” como específico del homo sapiens. En la cultura humana habrían dos características definitorias: la evolución cultural cumulativa y la creación de instituciones sociales (contextos de prácticas comportamentales regladas normativamente). Son las últimas las que materializan la cooperación organizada entre los seres humanos que refieren a lo que Tomasello, a partir de Michael Bratman, Margaret Gilbert, Searle, y Raimo Tuomela, denomina “intencionalidad compartida”: la habilidad para emprender intencional y comprometidamente con otros empresas comunes.

A partir de aquí Tomasello ha estudiado esta idea en los ámbitos del aprendizaje y del origen del lenguaje. Más allá de la imitación, el ser humano aprende a partir de dos procesos cooperativos: el enseñar a otros altruistamente y el imitar a otros dentro del grupo sencillamente por el deseo de ser como ellos. A través de experimentos con niños y con monos, Tomasello cree haber probado que estos procesos cooperativos no son culturales sino expresión natural de la tendencia a simpatizar con otros propia del ser humano.

Lo que nos lleva al problema de la inteligencia colectiva. Para Pierre Levy,

estamos, pues, en la situación de una especie en la que cada miembro tendría buena memoria, sería observador y astuto, pero que todavía no hubiera logrado la inteligencia colectiva de la cultura por falta de lenguaje articulado. ¿Cómo inventar el lenguaje cuando no se ha hablado jamás, cuando ninguno de nuestros ancestros ha proferido jamás una oración, cuando no se tiene ejemplo ni la menor idea de lo que puede ser una lengua? Con una analogía aproximada, se trata de nuestra situación presente: nosotros no sabemos lo que debemos creer, lo que quizás ya hemos comenzado a esbozar vagamente. En algunos miles de años, sin embargo, el homo habilis se convirtió en sapiens, atravesó tal umbral, se lanzó hacia lo desconocido, forjó la tierra, los dioses y el mundo infinito de la significación.

Tomasello habría respondido a esta pregunta (Constructing a Language. A Usage-Based Theory of Language Acquisition, 2003) estableciendo una serie de competencias que emergen en el niño hacia los 9-12 meses:

• capacidad para compartir de la atención con otras personas hacia objetos y eventos
• habilidad para seguir la atención y gesticulación de otras personas hacia objetos y eventos fuera del inmediato contexto de interacción
• habilidad para dirigir la atención de otros hacia objetos distantes apuntando, mostrando o usando otros gestos no-lingüísticos.
• la habilidad para aprender culturalmente las acciones intencionales de los demás, incluidos sus actos comunicativos sustentados por intenciones comunicativas.

Es decir, que naturalmente, aunque reforzado por la cultura, estamos diseñados para actuar estigmérgicamente (en un tipo de estigmergia ahora cultural, no instintiva). Sería una cooperación que empieza a ser verdaderamente global, y de ahí el concepto de Cybercultura (¿estigmergia digital?) Levy mantiene que sería el verdadero desarrollo de los ideales ilustrados del siglo XVIII a través de la importancia dada a las comunidades de debate y argumentación. Contra lo postmoderno, Levy defiende entonces la consumación del ideal ilustrado en el fenómeno de la globalización digital.

Esto nos lleva al inicio, al hechizo jonio de unir todos los saberes, en un saltar juntos de los saberes y de las personas, de la razón y de la pasión. Nada ha cambiado entonces? Quizás. Si el proyecto ilustrado se vio lastrado por un deficiente concepto de consciencia basado en el “sí-mismo” (auto-consciencia), la estigmergia digital se nutre de esa natural tendencia cooperativa que nos llevaría a una “inter-consciencia“.

Autor: denobisipsis

Profesor de Filosofía en el IES Gabriel y Galán de Plasencia. Interesado en las nuevas tecnologías.

5 comentarios en “Cuando Mr Biology conoció a Miss Culture. Estigmergia, inteligencia colectiva y consiliencia”

  1. Muchas gracias, José Luis por tu oportuna reflexión. Me confirma que todo pensamiento positivo genera una acción positiva y que, por tanto, el poder está en la mente y esa es la que cuidar.

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  2. Muchas gracias, José Luis, por la oportuna reflexión. Me confirmas que todo pensamiento positivo genera una acción positiva y que, por tanto, el poder está en la mente y es ésta la que hay que cuidar.

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